AFGANISTÁN

La UE tratará de abrir una delegación única en Kabul lo antes posible

No reconocerá a los talibán, pero trabajará con ellos y cooperarán si no “exportan el terrorismo, respetan los derechos humanos y dejan salir del país a los quieren emigrar”

Un soldado en Kabul.
Un soldado en Kabul.JONATHAN GIFFORDAP
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Los países europeos, que dejaron en bloque Afganistán la semana pasada, tratarán de abrir una oficina única en Kabul lo antes posible si las circunstancias de seguridad así lo permiten. Los ministros de Exteriores de los 27, reunidos este viernes en Eslovenia, así lo han anunciado. Los detalles exactos se irán perfilando según avancen las conversaciones y el trato con el Gobierno talibán, que está a punto de formarse. Pero la idea es tener una oficina, una embajada oficiosa, desde la que coordinar la interlocución y permitir a diplomáticos y funcionarios comunitarios seguir haciendo el trabajo que hacían antes de la caída del país y propiciar la evacuación de cientos de personas que siguen atrapadas. “Compromiso operativo” o “relación operativa”, lo han denominado.

Así lo ha explicado este viernes el alto representante para la Política Exterior de la Unión, Josep Borrell. La idea llevaba flotando días en los despachos y los ministros han consensuado la idea de reestablecer una especie de delegación, pero sin ningún tipo de status oficial. La cooperación, ha indicado el español, dependerá de la actitud, el comportamiento y las decisiones del Gobierno talibán. Borrell ha enunciado las cinco condiciones fijadas por los europeos para poder trabajar. No se trata de reconocer al Gobierno talibán, sino de pragmatismo. Los europeos quieren sacar del país a mucha gente todavía y, aceptan, la única forma es negociando con quien ostenta el poder.

Pero para ir más allá los talibán deberían comprometerse con no exportar terrorismo, respetar los derechos humanos, la libertad de prensa y el imperio de la ley. Deberían establecer un Gobierno inclusivo, en términos políticos, no paritarios. Permitir también la llegada y entrega de ayuda humanitaria y, sobre todo, permitir salir a quienes quieren dejar el país. “Algunos dirán que los talibanes no van a cumplir estas condiciones. Vamos a ver, nuestro diálogo dependerá de ello. Lo más urgente es evacuar a los varios miles de personas que esperan. No fue posible hacerlo por avión, pero sabemos quiénes son, trabajaron con nosotros o para democratizar Afganistán y queremos sacarlos, y eso no es posible sin hablar con los talibán. Es más fácil negociar estando en la ciudad que por videoconferencia, hacerlo cara a cara. Si no puede ser en Kabul, pues en Qatar. No vamos a abrir una delegación o embajada con jefe de delegación como si no hubiera pasada nada, pero podemos tener una antena para trabajar por lo menos en lo más urgente: la evacuación.

El alto representante no ha dado más detalles de cuándo aspira a formar esa oficina de enlace, cuánta gente formaría parte del equipo y si sólo habría expertos del Servicio de Acción Exterior de la UE o profesionales de cada capital. Es una idea, un proyecto, y todo dependerá de los contactos que se están manteniendo en todo momento, pero por ahora a distancia o desde otras latitudes. La UE no quiere tener embajadores en un país cuyo Ejecutivo no reconoce, pero diferentes países pueden intentar fórmulas más clásicas, como en el pasado, usando agregados, personal de categoría más baja o intermediarios.Más en El MundoEl descuido de Miguel Ángel Silvestre enseñando un testículo en InstagramBen Affleck no volverá a dejar escapar a Jennifer Lopez

El segundo elemento que sale de la reunión de ministros es el interés en establecer un punto de encuentro con los vecinos de Afganistán. Algunos lo han llamado conferencia regional, pero Borrell ha rechazado la terminología. “Yo no llamaría a esto una conferencia regional, sino una plataforma de coordinación entre la UE y los vecinos de Afganistán, porque vamos a tener que trabajar durante mucho tiempo de forma conjunta. Por el crimen, la emigración, el terrorismo. No son temas de dos semanas, son problemas estructurales que abordar”, ha señalado.

La cuestión de fondo ahora mismo, sin embargo, es quizás otra: el dinero. El Gobierno naciente no tiene apenas recursos propios, la estructura organizativa ha quedado diezmada y las cuentas están secas. Casi la mitad de la población necesita ayuda exterior, según cálculos comunitarios. Los talibán necesitan dinero, mucho dinero, para mantener en marcha el país, pagar los sueldos de los trabajadores públicos y evitar un caos aún mayor, y no lo tienen. La UE juega con esa baza para poder negociar. “Aumentaremos la ayuda humanitaria, pero evaluaremos el resultado según el acceso que nos den”, ha dicho el español. Preguntado por si los Veintisiete se harán cargo de las nóminas públicas, lo que de facto ocurría antes de la caída de la capital, la respuesta ha sido rápida: “¿Por qué deberíamos pagar esos sueldos? Antes era una situación completamente diferente”. Pero fuentes comunitarias apuntan a esas partidas como clave para el inicio del diálogo en las próximas semanas.