junio 29, 2022

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Canadá propone prohibir la compraventa de armas tras el tiroteo en la escuela de Texas

Un proyecto de ley anunciado por el primer ministro, Justin Trudeau, establece una moratoria casi total a su adquisición y las veta para los culpables de acoso o violencia machista.

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, en la conferencia de prensa en Ottawa en la que anunció este lunes el proyecto de ley para limitar la compraventa de armas.DPA VÍA EUROPA PRESS (EUROPA PRESS)

El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, quiere establecer un control férreo de las armas de fuego. El Partido Liberal que él encabeza presentó el lunes un proyecto parlamentario que incluye una moratoria casi total de la compraventa, transferencia e importación para los particulares. El texto prevé algunas excepciones a la prohibición de la adquisición de armamento por parte de los ciudadanos, pero limita su número total a escala nacional y las veta para quien haya cometido delitos como los relacionados con la violencia machista. La iniciativa incluye elementos que el partido de Trudeau prometió en los comicios del pasado septiembre. “Cuantas menos armas de fuego haya en nuestras comunidades, más seguros estaremos todos”, declaró el primer ministro este lunes en conferencia de prensa en Ottawa. Este proyecto llega justo una semana después de que un tirador matara a 19 niños y dos profesoras en su colegio de Uvalde, Texas, en el vecino Estados Unidos.

“Solo tenemos que mirar al sur de la frontera para saber que si no actuamos con firmeza y rapidez, la situación empeorará y se hará más difícil de contener”, dijo Trudeau aludiendo de forma implícita a lo sucedido en esa escuela de Texas. “Aparte del uso de armas para el tiro deportivo y la caza, no hay ninguna razón para que los canadienses necesiten armas de fuego en sus vidas cotidianas”, expresó. Las armas cortas se han convertido en un problema de envergadura en distintas ciudades canadienses. El Gobierno federal había propuesto el año pasado que las autoridades regionales pudieran imponer controles más estrictos. Sin embargo, el proyecto presentado este lunes plantea “congelar” en todo el país la venta, compra, transferencia o importación de pistolas, salvo para individuos que ya las posean. Marco Mendicino, ministro federal de Seguridad Pública, indicó que este tipo de armas está relacionado con el 75% de robos con violencia y el 60% de homicidios.

“El proyecto de ley que acabamos de presentar representa un hito en medio de una larga y difícil batalla que tiene lugar en nuestras calles todos los días (…) una batalla que se ha cobrado demasiadas vidas, dejando sillas vacías en la mesa y pupitres vacíos en las aulas”, afirmó Mendicino al presentar el proyecto de ley en la Cámara de los Comunes (baja) del Parlamento canadiense.

La propuesta rescata algunas medidas federales que fueron postergadas antes de las elecciones generales del 20 de septiembre de 2021 y pone en práctica algunas propuestas nuevas hechas durante la campaña electoral. De ser aprobada, esta nueva legislación impedirá en todos los casos que cualquier persona sujeta a una orden de alejamiento o que haya ejercido violencia en el seno de la familia o acoso obtenga o mantenga una licencia de armas.

Devolución de armas a las autoridades

También exigirá que los cargadores de armas largas como los rifles se modifiquen permanentemente para que no puedan contener más de cinco cartuchos y prohibirá la venta y transferencia de cargadores de gran capacidad. El proyecto prevé a su vez mayores condenas penales por contrabando y tráfico de armas de fuego y una ley de “bandera roja” que obligaría a las personas consideradas una amenaza para sí mismas o para los demás a entregar sus armas de fuego a las fuerzas del orden.

El texto incluye a su vez la prohibición de juguetes que parecen armas reales, como los rifles de airsoft. “Como tienen el mismo aspecto que las armas de fuego reales, la policía debe tratarlas como si fueran reales. Esto ha tenido consecuencias trágicas”, añadió el ministro de Justicia, David Lametti. La semana pasada, la policía de Toronto disparó y mató a un hombre que llevaba una pistola de perdigones.

Tom Stamatakis, presidente de la Asociación Canadiense de Policía, acogió con satisfacción algunas de las medidas, como la relativa a los culpables de violencia machista y la prohibición de las armas falsas, que definió como un “gran desafío”. “No se puede distinguir entre lo que es una réplica de arma de fuego y lo que es un arma real, sobre todo cuando estos incidentes relacionados con estas réplicas ocurren a menudo en circunstancias muy dinámicas y de rápida evolución”, recalcó Stamatakis.

Otras excepciones de esta moratoria, además de la relativa a las armas de tiradores deportivos de élite y las destinadas a la caza, beneficiarán a las personas con discapacidad y a los guardias de seguridad. Los canadienses que ya posean armas de fuego podrán también conservarlas. Las autoridades no esperan que se produzca una carrera para comprar armas antes de la aprobación de este proyecto de ley, porque su adquisición ya está muy regulada, precisó un funcionario gubernamental en una reunión informativa.

Canadá tiene una legislación más estricta en materia de compraventa de armas que Estados Unidos. Su tasa de homicidios con armas de fuego es menos de una quinta parte de la de EE UU, pero más alta que la de otros países ricos y, además, va en aumento. En 2020, esta tasa quintuplicaba la de Australia. En 2017 y 2020, se alcanzaron cifras de homicidios por esa causa nunca registradas desde 1997, según estadísticas oficiales canadienses.

El año pasado, el Gobierno federal prohibió centenares de variantes de armas de asalto. Asimismo, puso en marcha un programa para que las personas las canjearan por sumas de dinero. El proyecto de los liberales presentado este lunes contempla que la medida adquiera un carácter obligatorio. “No será fácil, pero lo lograremos”, dijo el ministro Mendocino. Los propietarios de estas armas podrán conservarlas, siempre y cuando las sometan a un procedimiento para hacerlas inutilizables. La iniciativa incluye también restricciones en el número de proyectiles para cargadores, penas más severas en materia de posesión ilegal, fabricación y tráfico (la pena máxima pasará de 10 a 14 años de prisión) y la suspensión de licencias a personas implicadas en violencia doméstica o acoso.

John Tory, alcalde de Toronto, expresó su apoyo a la iniciativa del Gobierno canadiense. Valérie Plante, alcaldesa de Montreal, también saludó el proyecto, aunque subrayó que la prohibición completa de las armas cortas debería ser la meta. Raquel Dancho, responsable de Seguridad Pública en el Partido Conservador, criticó que el plan de los liberales da poca importancia a las armas introducidas de contrabando a Canadá por bandas criminales, aspecto que la dirigente consdervadora considera como el principal origen del problema.

Los liberales necesitan el apoyo de al menos un partido de oposición para este proyecto. Los conservadores no aparecen por el momento como aliados potenciales. El Bloque Quebequés y el Nuevo Partido Democrático (con el que Trudeau tiene una alianza política) no cierran la puerta, aunque piden que la iniciativa incluya otras medidas.