Como en Nicaragua, Maduro quiere poner presos a dirigentes de la oposición venezolana


Como en Nicaragua, Maduro quiere poner presos a dirigentes de la oposición venezolanaEl presidente del Parlamento venezolano y líder del chavismo, pide a la Fiscalía capturas

Frente a los pedidos de diálogos del gobierno de Maduro, que muchos consideran es una trampa para silenciar la oposición, el dirigente venezolano Leopoldo López, exilado en España, dijo que solo espera que Henrique Capriles Radonski no tenga una agenda planeada con el gobierno de Nicolás Maduro.

CARACAS. – Repitiendo lo que está pasando en Nicaragua con los políticos que enfrentan al gobierno, el régimen del Presidente Nicolas Maduro, por intermedio del presidente del Parlamento venezolano y figura clave del régimen chavista, Jorge Rodríguez, pidió a la Fiscalía que proceda judicialmente en contra de Emilio Graterón, Hasler Iglesias, Gilber Caro y Luis Somaza, todos dirigentes nacionales del partido Voluntad Popular, por su supuesta responsabilidad en la organización de grupos paramilitares con el apoyo de Colombia.

Rodríguez acusó a Colombia y Estados Unidos de financiar y prestar asistencia logística a estos dirigentes de la oposición venezolana. Ambos Ejecutivos tienen el objetivo de fomentar el paramilitarismo y promover escenarios de violencia en Venezuela, aseguró Rodríguez.

Cabe recordar que el pasado lunes tuvo lugar la violenta arremetida de la Policía Nacional Bolivariana en contra de Guaidó, su esposa y sus colaboradores, la más hostil de todas las que se han llevado a cabo hasta ahora.

Maduro se está preparando para las próximas elecciones, y según el Partido Socialista Unido de Venezuela afirmó las autoridades han interceptado conversaciones telefónicas entre estos miembros de la dirección nacional de Voluntad Popular y Leopoldo López, el fundador de esta formación opositora, quien vive asilado en Madrid y a quien calificó de “homicida”.

Con sus últimas muestras de hostilidad hacia la oposición, el Gobierno chavista podría pretender hacer una demostración de fuerza, pero sigue insistiendo en el diálogo. Una actitud, considerada por muchos desconcertante, que solo busca que el Gobierno de Estados Unidos no aplique sanciones. Muy poco antes de estas declaraciones del presidente del Parlamento venezolano, el Gobierno de Estados Unidos había decidido modificar parcialmente algunas sanciones que impedían a Venezuela importar gas, como un gesto de buena voluntad para fortalecer un clima de acuerdo. Hasta el momento, EE UU ha reaccionado con prudencia a la actitud mostrada en los últimos días por el régimen de Nicolás Maduro.

Frente a los pedidos de diálogos, el dirigente venezolano Leopoldo López, exilado en España, dijo que espera que Henrique Capriles Radonski no tenga una agenda planeada con el gobierno de Nicolás Maduro. Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional electa en 2020 aludió al excandidato presidencial como el interlocutor válido entre los opositores.

“Espero que Henrique Capriles no esté en la agenda de Nicolás Maduro de aplaudir como foca y que no esté en la agenda de someterse y arrodillarse a Nicolás Maduro. Espero que haga honor a la confianza que le depositaron millones de personas para ser la alternativa al chavismo”, dijo.

Esta semana varios dirigentes del partido opositor venezolano Voluntad Popular (VP) denunciaron que tres familiares de un activista de su organización fueron detenidos, lo que califican como un “secuestro”, y responsabilizaron al Gobierno de Nicolás Maduro de su “integridad”.

La exdiputada Olivia Lozano denunció en Twitter que la familia del activista político Javier González “fue secuestrada sin orden, sin cumplir ningún procedimiento” y violando “todos sus derechos”.

Agregó que, en su partido, hacen “responsables” al mandatario Nicolás Maduro y al presidente de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento) Jorge Rodríguez de la integridad de los parientes de González.

El partido detalló en Twitter que durante “la arremetida” a la residencia de González, a quien conocen como “El Gocho”, los funcionarios no encontraron al dirigente, por lo que se llevaron a su madre, María González, su hermano Michael González y su primo Michel González.