En NYC no aplican nuevas recomendaciones federales para uso de máscaras, pero la Ciudad ‘aprieta’ más a los no vacunados

En NYC no aplican nuevas recomendaciones federales para uso de máscaras, pero la Ciudad ‘aprieta’ más a los no vacunados

La Gran Manzana nunca relajó las medidas de cobertura facial que vuelve a implementar el Gobierno federal por el avance preocupante de la variante Delta, incluyendo para los ya inmunizados

En la ciudad de Nueva York no se espera ningún cambio de dirección en cuanto al uso de máscaras, por lo menos en lo inmediato, esa fue la postura de este martes del alcalde Bill de Blasio, mientras se esperaba la nueva guía de protección facial del Gobierno federal, ante el avance de variante Delta en varias ciudades del país: “En general no hay que revisar por ahora ninguna política de uso de máscaras en la Gran Manzana. Si la gente fuera y se vacunara, no tendríamos que discutir ninguno de estos temas”.

El mandatario municipal razonó su decisión basado en el número “relativamente bajo” de fatalidades y hospitalizaciones asociadas con el COVID-19 y cuando justamente ofrecía los detalles de un mega concierto planificado en el Central Park para 60,000 personas, el próximo 21 de agosto, que celebrará la recuperación de la ciudad.

“Este evento histórico será solo para vacunados. Y es un signo de lo que podemos lograr si atendemos los planes de inmunización. No queremos volver a más restricciones”, acotó.

El doctor Dave Chokshi, comisionado del Departamento de Salud de la Ciudad (DOHMH) recordó que en la ciudad ya es una política firme exigir la protección facial en espacios públicos cerrados como el Subway, autobuses, hospitales y escuelas, en donde se supone se mezclan personas no inoculadas.

“Siempre estamos en línea con las políticas de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), pero nuestros planes de protección vigente de utilización de esta protección en espacios públicos cerrados funciona hasta ahora. La prioridad es aumentar el ritmo de inyección a nuestra población”, destacó el funcionario.

La conclusión de funcionarios de la Ciudad es que el regreso de las recomendaciones de máscara en espacios interiores públicos, incluyendo los niños en las escuelas públicas desde K hasta secundaria, en realidad nunca se habían levantado.

NYC en el mapa de “transmisión sustancial”.

La directora de los CDC, Dra. Rochelle Walensky, anunció que esa agencia ahora recomienda que las personas en áreas con transmisión de COVID-19 “alta” o “sustancial” deberían reasumir el uso de máscaras en todos los espacios interiores.

Casi dos tercios de todos los condados del país, con base a datos oficiales, tienen una transmisión alta o sustancial de la enfermedad viral. El 46% de los condados tiene una transmisión alta y el 17% tiene una transmisión sustancial.

En el mapa compartido este martes por los CDC, gran parte de las costas de la ciudad de Nueva York, Long Island y Nueva Jersey se encuentra en la lista de “transmisión sustancial”.

Previo a las nuevas órdenes del Gobierno federal, las autoridades de salud de la Gran Manzana ya habían “apretado” otras medidas de protección. A partir del próximo lunes 2 de agosto los trabajadores de la Ciudad no vacunados deberán usar una máscara en el interior de sus lugares de trabajo, sino serán “removidos” de sus puestos.

Esto implica que solo con una prueba documentada de vacunación se tiene la opción de renunciar a cubrirse la cara.

En medio de la diatriba de diversos sectores que presionan por el regreso de medidas de protección incluye más agresivas como la cobertura de nariz y boca en el exterior y espacios privados como restaurantes, el aspirante a alcalde demócrata Eric Adams afirmó que “no descartaría en el futuro” reglas más estrictas sobre las máscaras.

“Sigamos la ciencia, y si la ciencia establece que necesitamos aumentar otras medidas de seguridad, entonces tenemos que hacerlo”, acotó.

Delta castiga a los no vacunados

De acuerdo con algunas cifras, siete de cada 10 nuevos casos positivos en la Gran Manzana, son de la nueva variante Delta surgida en India.

Sin embargo, el Dr Mitchell Katz presidente de la corporación de hospitales públicos ‘NYC Health+Hospitals’, enfatizó que casi la totalidad de los ingresos a áreas de emergencia y terapias intensivas de pacientes con complicaciones asociadas con el virus, atendidos en las últimas semanas, “no estaban vacunados”.

“Se acabó la fase voluntaria”

Las autoridades de la ciudad de Nueva York siguen con su carrera de obstáculos por vacunar al mayor número de personas posibles para vencer la pandemia.

A solo horas de anunciar nuevas estrategias, que tratan de elevar la inmunización en la gran masa de trabajadores municipales que incluye maestros, bomberos y policías,  De Blasio no dudo este martes en advertir que ya “es hora de otro tipo de mandatos”, insinuando que el otro paso podrían ser medidas de obligatoriedad más severas.

“Tenemos que sacudir a la gente en este punto y decir: ‘Intentamos que hiciera de manera voluntaria. No podríamos haber sido más amables y compasivos. Pruebas gratuitas, donde quiera que mires, incentivos, un abrazo cordial. Se acabó la fase voluntaria”, dijo el mandatario municipal en un programa televisivo.

La reacción del mandatario surge al calor de una cadena de cuestionamientos.

Como era predecible, no todos los 340,000  trabajadores de la nómina de la Alcaldía y las agrupaciones sindicales que los representan, respaldan el anuncio del lunes del mandatario en el cual ordenó que a partir del 13 de septiembre, toda la fuerza laboral de la Ciudad deberá someterse a pruebas semanales, si no están vacunados contra el COVID-19. Una medida que se consideró la semana pasada, solo para los trabajadores de la salud.

“Podemos seguir anunciando ciertas políticas, pero hemos visto que el voluntariado por sí solo no funciona, tenemos que seguir subiendo la escalera, como una forma de proteger a nuestra gente”, asomó mientras celebraba que ya se han administrado cerca de 10 millones de dosis en los cinco condados. Pero, mostrando su preocupación por el avance de la variante Delta.

La Ciudad llamada a negociar

En el caso del sindicato de trabajadores municipales más grande de la ciudad de Nueva York, ya enviaron un mensaje claro al mandatario.

“Si la Alcaldía tiene la intención de poner a prueba a nuestros miembros semanalmente, primero deben reunirse con nosotros en la mesa para negociar”, dijo en un comunicado Henry Garrido, director ejecutivo del Concejo de Distrito 37, que representa a 150,000 trabajadores.

El líder sindical agregó en un comunicado que si bien están alentando a todos a vacunarse,  las pruebas semanales están claramente sujetas a negociaciones obligatorias.

“La ciudad de Nueva York es una ciudad sindical y eso no se puede ignorar”, subrayó.

Otro sindicato que “abrió fuego” contra la orden municipal fue el de los trabajadores de emergencia con el Departamento de Bomberos de la Ciudad de Nueva York (FDNY)

“El Local 2507 de FDNY EMS se opone firmemente a que el Alcalde imponga estos nuevos mandatos en el lugar de trabajo a los 4,300 de nuestros miembros. Estos deben ser objeto de negociación colectiva. La Ciudad no pueden simplemente ignorar las libertades civiles de la fuerza laboral“, expresó esta unión sindical a medios locales.

En la misiva divulgada este martes subrayaron como “preocupante” que este requisito se haya anunciado mientras que ninguna de las vacunas contra el coronavirus ha recibido la aprobación total de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA).

El sindicato de la Federación Unida de Maestros (UFT) en cambio expresó su respaldo a este requerimiento.

“Este enfoque hace hincapié en la vacunación, pero aún permite la elección personal y proporciona garantías adicionales a través de pruebas periódicas. Aún quedan muchas cosas por hacer antes de que estemos preparados para abrir nuestras escuelas”, destacaron fuentes de este sindicato.

Pero una “esquina” contraria se encuentran agrupaciones de educadores como ‘Teachers for choice’, quienes desde ya iniciaron un movimiento de rechazo “virtual” que ha acumulado 25,000 firmas en contra de cualquier medida que obligue a sus asociados a vacunarse antes de iniciar las clases en otoño. De hecho, amenazaron que podrían iniciar querellas judiciales en contra de esta política.

Hasta el cierre de esta edición los sindicatos que agrupan a los oficiales del Departamento de Policía de la ciudad de Nueva York (NYPD) no habían ofrecido su posición sobre esta política que será mandatoria en pocas semanas.

Algunos datos extraoficiales muestran que el 43% de los efectivos de la Uniformada están inmunizados, lo que significa que se encuentra entre las tasas más bajas de las agencias de la ciudad.