La intérprete Milly Quezada está en la mejor disposición de volver a subirse a un escenario, aunque un “poquito temerosa”, por encontrarse entre la población vulnerable ante el Covid-19.

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La intérprete Milly Quezada está en la mejor disposición de volver a subirse a un escenario, aunque un “poquito temerosa”, por encontrarse entre la población vulnerable ante el Covid-19.
“Más que cautelosa, estoy un poquito temerosa porque soy hipertensa y prediabética, condiciones que me predisponen a un peligro mayor de contagio. Pero soy creyente, tengo fe en Dios que esto pasará y con las precauciones estoy en la mejor disposición de trabajar y llevar mi música adonde me requieran”, confesó la artista.
La cuarentena la mantiene en su hogar en New Jersey, junto a sus hijos Anthony y Rafael, su nuera Tara y su nieta menor Ella, de tres años.
“Estamos aquí cobijaditos hasta que pase esta cosa terrible. Al lado mío vive mi hermano menor Martín y a media cuadra mi hermana Jocelyn, pero estamos obedientes con el distanciamiento. Nos vemos de lejitos y compartimos alguna comidita para darnos ánimo”, señaló la vocalista de 65 años.
Su último show en vivo, previo a desatarse la pandemia, fue en Puerto Rico el 27 de febrero para conmemorar la independencia de su natal República Dominicana, en la Placita Barceló, en Barrio Obrero, en Santurce.
“Tenía una agenda apretada este año y se cayó. Vivo de mis ahorros y en estos momentos estamos presupuestados porque somos obreros de este oficio. Los artistas conscientes de que los tiempos han cambiado, tenemos que estar más proactivos en redes sociales porque tienen sus beneficios”, agregó.
Por lo pronto, de no haber cambios, el 12 de diciembre tiene dos presentaciones en suelo boricua.
“¡Soy de guerra! Estoy dispuesta para presentar la alegría que tanto hace falta. No es lo mismo cantar por internet, que tener al público de frente, aunque sea a una distancia prudente. La reapertura a los artistas nos va a tocar de los últimos, pero estamos en fila y la gente está ansiosa de recibir alegría porque la lucha del día a día no se vence sin música”, afirmó.
Por lo pronto, comparte su energía en el sencillo Gracias a ti, de la autoría de su hijo Anthony Vásquez.
“Nace a raíz de ese impacto que tuvimos Anthony y yo del especial Ángeles de blanco, del noticiario de Alicia Ortega, del grupo SIN dominicano. Ella se vistió de blanco para entrar a intensivos y ver las vicisitudes que pasa el paciente y las pruebas difíciles que vive la clase médica, poniendo en riesgo su salud y a sus familiares (por el novel virus)”, expuso.
Aplauso musical a los médicos
El vídeo combina imágenes de doctores y pacientes, con las de Quezada cantando en exteriores. Estas últimas fueron captadas por Anthony con un celular, en los predios de una residencia en Long Island, en New Jersey con vista al río Hudson y El Bronx, “donde se han perdido muchas vidas por el Covid-19”. La letra la grabaron en su hogar.
“Los caribeños necesitábamos un merenguito alegre, positivo, dando un aplauso musical a los nuestros. Todo lo que se logre recaudar de este video y de la canción, contribuye a la Fundación Caminantes por la Vida, que lucha por ayudar a pacientes de cáncer (en República Dominicana)”, precisó.
El coronavirus cegó la vida de su cuñado, el pastor Fausto Arias, esposo de Jocelyn y quien fuera trombonista de ambas cuando conformaban Los vecinos.
“En el caso de mi cuñado no vivimos el buen final, pero hay que ser agradecido. A mi hermana cuando escuchó la canción se le saltaron las lágrimas porque reconoció que esos 12 días que él llevó la lucha contra esta enfermedad, recibió la dedicación y llamadas de médicos porque ella no podía ir al hospital”, resumió.(El Vocero)