Los incendios y el calor extremo convierten a Sicilia en un horno

«Estamos perdiendo nuestra historia. Nuestra identidad está quedando hecha cenizas», denuncian los alcaldes de las zonas afectadas por los fuegos en la vecina Calabria.

‘Fuocoatterra’. ‘Sicilia a fuoco’. Los diarios regionales sicilianos lo tenían fácil para encontrar este jueves los titulares para sus portadas en el día en el que la mayor isla del Mediterráneo alcanzaba los 48,8 grados, la cifra más alta jamás registrada en Europa, aunque tiene todavía que ser confirmada por la comunidad científica internacional. El sur de Italia lleva toda esta semana con temperaturas extremas debido a la acción de un anticiclón que los meteorólogos han bautizado con el inquietante nombre de Lucifer.

«Pese a todo no ha habido grandes problemas. Esta mañana hicimos un control en las tuberías para asegurarnos de que no hubiera problemas de presión hídrica en la zona alta de la ciudad y estuviera todo bien», contó a los medios locales Marco Carianni, alcalde de Floridia, la localidad de la provincia de Siracusa, al sureste de Sicilia, donde se registraron los 48,8 grados. «Afortunadamente no se ha producido ninguna emergencia particular. Por otro lado estaba todo el mundo en casa».

Carianni mostró una mayor preocupación por los incendios, que se han cebado con la vecina Calabria, Cerdeña y la zona occidental de Sicilia. «Gracias a Dios hicimos hace unos meses una limpieza en los terrenos públicos y obligamos a que se hicieran también en los particulares», comentó el regidor de Floridia.

Los incendios dejan ya cinco víctimas mortales, la última un hombre que vivía en una zona rural de la provincia de Reggio Calabria y que falleció cuando trataba de salvar a sus animales. En este territorio desde hace más de una semana se está quemando el entorno del Parque Nacional del Aspromonte, poniendo en peligro sus antiquísimos hayedos, declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco hace tan solo un par de semanas. Después de solicitar la activación del mecanismo de ayuda europeo, los bomberos italianos recibirán la colaboración de tres aviones de Francia para combatir los fuegos.

Daños incalculables

«Estamos perdiendo nuestra historia. Nuestra identidad se está quedando hecha cenizas. Se quema nuestra alma en medio del silencio general. Siguen las llamas, el peligro y los daños incalculables, nuestras montañas y colinas no paran de arder», denunció el alcalde de Reggio Calabria, Giuseppe Falcomatá.

Su colega de Lentini, una localidad de la provincia de Siracusa donde estos días se han superado ampliamente los 46 grados, ha llegado incluso a prohibir salir de casa en las horas centrales con perros y gatos para evitar que las mascotas corran peligro por el gran calor. En la capital provincial se ha activado un protocolo de emergencia que prevé la distribución de agua a los ancianos y a los niños en los lugares públicos.

Aunque los vecinos de Floridia estén acostumbrados al bochorno extremo en agosto, hay quien no termina de creerse que el miércoles se alcanzaran los 48,8 grados. La temperatura fue registrada por la central con que cuenta en las afueras de la localidad el Servicio Informativo Agrometeorológico Siciliano, que reconoce que los datos no son posteriormente verificados.

«Por el momento es difícil de establecer si las temperaturas en la provincia de Siracusa han alcanzado realmente un nuevo récord europeo», advirtió Guido Guidi, teniente coronel de la Aeronáutica Militar, cuyo servicio meteorológico es el más respetado de Italia. «Nuestras estaciones no han registrado ninguna cifra similar a esa». La más alta a la que han llegado los termómetros de los militares estos días son los 44,4 grados de la base aérea siciliana de Sigonella.

Inundaciones en Turquía

Primero fue el fuego y ahora el agua. Turquía se enfrenta a lluvias torrenciales e n el norte del país que han dejado ya, al menos, 17 muertos debido a las inundaciones. Y mientras eso sucede en siete provincias norteñas, los incendios continúan azontando el sur, donde el número de víctimas mortales asciende a ocho mientras el fuego continúa devastando miles de hectáreas.

Las lluvias comenzaron a caer el miércoles y ayer ya se habían desbordado ríos e inundado varios valles. Las autoridades de la zona han informado de que las riadas han arrancado puentes, destruido los tendidos eléctricos y provocado cortes de carretera. Los equipos de rescate creen que la lista de víctimas mortales aumentará en las próximas horas ya que hay, al menos, trece personas desaparecidas. También se han registrado decenas de heridos, entre ellos trece automovilistas que circulaban sobre un puente cuando la crecida de un río se lo llevó por delante. Aunque todavía ayer se desconocía la magnitud del desastre, las imágenes de los pueblos afectados muestran decenas de casas colapsadas.