"La reconciliación es un camino, no un destino. Es una actitud, no un logro", declaró el Primer Ministro de Canadá en Edmonton.
Mientras los canadienses se congregaban este miércoles en todo el país para conmemorar por sexta ocasión el Día Nacional de la Verdad y la Reconciliación, el primer ministro Mark Carney recordó a los canadienses que sus esfuerzos por reconciliarse con el pasado podrían no terminar nunca.
Estamos logrando algunos avances, pero sabemos que la labor de reconciliación está lejos de haber terminado. Las heridas aún son demasiado profundas. Las brechas aún son demasiado grandes. La reconciliación es un camino, no un destino. Es una actitud, no un logro.Una cita de Mark Carney, primer ministro de Canadá.
Nuestro trabajo consiste en avanzar juntos lo más rápido y más lejos posible por este camino. Nuestra responsabilidad, sin duda la responsabilidad del gobierno, es reflexionar, y nuestra tarea será actuar juntos
, dijo Carney ante una audiencia en Edmonton.
Dedicando su discurso a los niños indígenas y a sus familiares presentes, Carney dijo que había venido a Edmonton para escuchar sus historias, para reflexionar sobre un capítulo oscuro en la historia de Canadá y para encontrar la manera de avanzar juntos.
Este no es un capítulo lejano en la historia de Canadá, sino una verdad que perdura, y la verdad es el fundamento de la justicia. No debemos elegir qué partes de nuestra historia recordar y no debemos escuchar la verdad sobre las escuelas residenciales para niños indígenas y no actuar en consecuencia.Una cita de Mark Carney, primer ministro de Canadá.
Más temprano en la jornada, la gobernadora general de Canadá, Louise Arbour, compartió sus reflexiones al conmemorar por primera vez en ese cargo el Día Nacional de la Verdad y la Reconciliación, afirmando que afrontar un pasado trágico es un requisito indispensable para que los canadienses puedan construir un mejor país.
En su discurso pronunciado justo antes del izado de la Bandera de los Sobrevivientes en la Colina del Parlamento en Ottawa, Arbour reconoció que la verdad no cambia el pasado, pero es un recordatorio de que la memoria conlleva una responsabilidad: la responsabilidad de reconocer esas injusticias, de aprender de ellas y de garantizar que nunca se repitan
.
Arbour recordó a los canadienses que la Bandera de los Sobrevivientes es tanto un símbolo de advertencia como un símbolo de esperanza
.
Según ella, la bandera representa lo que se perdió, pero también lo que perdura y lo que sigue prosperando: el espíritu, las culturas, las tradiciones y los idiomas de las comunidades que, a pesar de las inmensas dificultades, han transmitido este legado de generación en generación en todo el país
.
Arbour instó a los canadienses a aprovechar este sexto Día Nacional de la Verdad y la Reconciliación para escuchar con el corazón abierto y reflexionar sobre las experiencias compartidas por los sobrevivientes y sus familias
.

Los niños indígenas eran obligados a abandonar a sus familias
En un comunicado emitido antes de su discurso en Edmonton, el primer ministro Carney afirmó que el sistema de escuelas residenciales para niños indígenas fue construído sobre la base de políticas de asimilación diseñadas para separar a los niños de sus idiomas, culturas, identidades y formas de vida
.
El gobierno federal estableció y mantuvo este sistema, y Canadá es responsable del profundo y duradero daño que causó.Una cita de Mark Carney, primer ministro de Canadá.
Las escuelas residenciales para niños indígenas de Canadá funcionaron desde 1857 hasta 1996. Unos 150.000 niños indígenas fueron forzados a abandonar a sus familias para asistir a instituciones administradas por el gobierno o la iglesia.
El exhaustivo estudio que la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR) llevó a cabo durante años sobre los internados para niños indígenas reveló el impacto devastador que tuvieron esas instituciones entre los pueblos indígenas en Canadá.
La Comisión para la Verdad y la Reconciliación (CVR) determinó que estas instituciones fueron diseñadas para asimilar a los niños indígenas a la cultura colonial canadiense dominante, lo que provocó un profundo trauma y daño intergeneracional.
Esas escuelas se caracterizaron por abusos y negligencia generalizados, y causaron la muerte de hasta 6. 000 niños, principalmente por desnutrición o enfermedades.
Las tareas incumplidas
A once años de la publicación del informe de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación , solamente 15 de sus 94 recomendaciones se han puesto en práctica.
En la Colina del Parlamento, en Ottawa, el indígena Eugene Arcand, un sobreviviente de una escuela residencial, afirmó que el Día Nacional de la Verdad y la Reconciliación es a veces el momento en que los pueblos indígenas tienen que revelar la complacencia
que se ha instalado desde que se publicó el informe de la Comisión para la Verdad y la Reconciliación.
En lo que respecta a cumplir o incluso abordar algún nivel de cooperación y comprensión de los 94 llamamientos a la acción, tenemos muchos asuntos pendientes en la historia de los internados para indígenas.Una cita de Eugene Arcand, un sobreviviente de una escuela residencial.
En su declaración, Carney también afirmó que su gobierno les debe a los sobrevivientes más que una simple conmemoración
.
Les debemos acciones. Los 94 llamamientos a la acción de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación siguen siendo una hoja de ruta para ese trabajo
, declaró.
Los partidos de oposición llaman a la acción
En una publicación en la red social X, el jefe de los conservadores, Pierre Poilievre, dijo que las escuelas residenciales fueron una intrusión masiva de coerción gubernamental impuesta a las familias indígenas
.
Separaron a los niños de sus padres y comunidades, al tiempo que intentaban romper su vínculo con su propia identidad
, escribió.
Honramos a estos niños, a sus familias y a sus comunidades, y reafirmamos nuestro compromiso con la reconciliación basada en la autodeterminación, la oportunidad y una verdadera colaboración
. añadió.
El líder del Nuevo Partido Democrático, Avi Lewis, dijo en la red social X que es más importante que nunca que cada uno de nosotros defienda la verdad, apoye a los sobrevivientes de las escuelas residenciales y continúe compartiendo sus historias
.
Y aún más: ya es hora de que nuestros gobiernos cumplan con los 79 llamamientos a la acción, largamente inconclusos, del Informe de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación
, escribió.
Fuente: CBC / P. Zimonjic






